OPERACIONES VINCULADAS: SU TRANSCENDENCIA EN SU EMPRESA

Una operación vinculada es la entrega de un bien o prestación de un servicio entre una persona y la sociedad mercantil de la que es socio o administrador. Sirvan de ejemplos las siguientes operaciones, muy frecuentes:

  • Local del socio que utiliza la sociedad (arrendamiento)
  • Aportación del dinero a la cuenta de la sociedad para cubrir gastos (financiación)
  • Retirada de dinero de la sociedad para el socio (retribuciones de fondos propios)

En el primer caso, el de las operaciones vinculadas que realmente se realizan, el art. 18 de la ley de Impuesto sobre Sociedades, obliga a valorarlas a precio de mercado, sin excepción. Muchos empresarios ignoran, por desconocimiento o por simple dejadez, el cumplimiento de este precepto, lo que puede tener consecuencias graves. Para evitar esto, y, siguiendo con los ejemplos con los ejemplos anteriores deberíamos actuar el del siguiente modo.

  • Local del socio que utiliza la sociedad. Deberemos realizar un contrato de arrendamiento, con una renta por el mismo importe que pactaríamos con cualquier otro empresario por el arrendamiento de nuestro local. Además, esta operación devengará IVA y deberán practicarse las correspondientes retenciones fiscales, además de ser un ingreso imputable en la renta del socio.
  • Aportación de dinero a la sociedad. Salvo que pretendamos realizar una ampliación de fondos propios, convenientemente justificada, cuando ponemos dinero a la sociedad para que disponga de liquidez, deberemos suscribir un contrato de préstamo o de póliza y devengar intereses, con sus correspondientes retenciones, imputando en la renta del socio los correspondientes rendimientos.
  • Si el socio retira dinero de la sociedad (o paga gastos particulares con ese dinero) deberá imputarse los correspondientes ingresos por rendimientos del trabajo o de actividades económicas, o bien como retribución de fondos propios, con su correspondiente imputación en la renta del perceptor y con las correspondiente práctica de retenciones.

Pues bien, si estas operaciones, que se dan en la mayoría de las sociedades, se realizan sin las correspondientes imputaciones valoradas a precio de mercado y son detectadas por Hacienda, ésta, ajustará las correspondientes declaraciones tributarias a precio de mercado y además, (aquí viene la peor parte), realizará un ajuste secundario con el siguiente tratamiento fiscal:

  • Si la diferencia es a favor del socio (por ejemplo, no cobra intereses por un préstamo que le ha hecho a la sociedad) se considerará una participación en beneficios (dividendo).
  • Si la diferencia es a favor de la sociedad, se considerará que hay una aportación del socio a los fondos propios y aumentará el valor de adquisición de la participación para el socio

Todo este ajuste, conllevará sanciones de hasta un 150% de lo dejado de percibir

Por todo ello, cada vez que vaya a hacer cualquier tipo de operación, (usted o un familiar directo) con su sociedad, debe ponerse previamente en contacto con nosotros para que le orientemos y asesoremos del modo de hacerlo con garantías.

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